Cómo cambiar el metabolismo

Cómo cambiar el metabolismo

Muchas mujeres afirman que “son de estar rellenitas” porque su metabolismo es lento. Y ciertamente puede influir, aunque eso no significa que toda la culpa de ese exceso de peso sea de la rapidez o lentitud en la que el cuerpo “quema” calorías. Además, que el metabolismo sea algo más lento de lo deseado no es algo que no se pueda solucionar (se puede en gran parte mediante algunos hábitos de vida), así que no vale poner como excusa el metabolismo para no intentar recuperar la línea.

En el metabolismo, el ritmo es importante. El proceso de metabolizar gasta calorías en sí mismo y cuanto más rápido funciona, más calorías “quema”. Cuando es lento, gasta menos energía y por tanto, sobran calorías que se almacenan en forma de grasa. Pero hay hábitos que ayudan a metabolizar de forma más eficaz, y muchos de ellos tienen que ver con la forma en la que comes.

Sí puedes conseguir “quemar” más rápido

El metabolismo incluye el proceso mediante el cual se transforman los alimentos o bebidas que tomas en energía para funcionar. Pero si tomas más calorías de las que necesitas. El organismo, en lugar de usar toda la energía “para funcionar” guarda el excedente en forma de grasa y lo almacena para el futuro. Para que eso no pase hay que comer lo justo e intentar aumentar el gasto calórico.

Elegir los alimentos

Existen alimentos con efecto termogénico, es decir, que tienen la capacidad de aumentar el gasto energético del cuerpo. Conviene incluirlos en los menús.

Organizar las comidas

Comer de forma frecuente y sin saltarse ninguna comida evita que el metabolismo se ralentice. Pero eso no significa “picar” cualquier cosa y sin control.

Comer lo justo

Excederte con las calorías (o no “quemar” por culpa del sedentarismo) no conviene. Pero tomar menos de 1.500 calorías al día también frena el metabolismo.

¿De qué dependen las calorías que quemas?

La tasa metabólica es la velocidad a la que tu cuerpo quema calorías. Entre los factores que influyen en ella destaca la herencia genética: hay personas que tienen un metabolismo lento por lo que siempre deben controlar lo que comen, ya que les resulta difícil perder peso. Pero no solo depende de eso:

La masa muscular influye. Cuanto más músculo hay, más rápida es la tasa metabólica y por lo tanto se almacena menos grasa. Por ejemplo, los hombres suelen tener menos grasa y más músculo, por tanto, queman más calorías que las mujeres.

La edad cuenta. A partir de los 40 años la tasa metabólica tiende a hacerse más lenta porque a medida que pasan los años perdemos masa muscular (se reemplaza por grasa).

Hábitos y alteraciones. La dieta y la actividad física, así como algunos trastornos hormonales, el sueño, la fiebre, las temperaturas ambientales extremas, las distintas fases del ciclo menstrual y el embarazo influyen en la velocidad del metabolismo.